No conocía la República de Cuba, aunque desde niño mantuve intercambio filatélico con muchas personas de la Isla, y por tanto existía en mi una curiosidad tremenda en conocerla, sobre todo sus grandes valores.
Este interés creció más en mi juventud por mi dedicación a la investigación, estudio, educación y divulgación del jazz latino.
De todos es conocido la musicalidad cubana, sus magníficos cultores, compositores, arreglistas, ejecutantes, vocalistas; así como sus variados y contagiantes ritmos, son, mambo, charanga, danzón, cha cha chá, timba; sus absorbentes tambores, timbales, bongo, congas, guiros, cuatro o guitarras que mezclados con los saxos, flautas, trompetas y trombones, así como con el jazz, ha originado desde hace aproximadamente sesenta años una extraordinaria corriente musical.
Desde el primer trimestre del año 2002 se venía anunciando por medios de comunicación, especializados en jazz, la celebración del XX Habana Jazz Plaza. Allí anunciaban lo que podían conseguir en el marco del Festival, además de la música, cultura, gastronomía, arte, arquitectura, turismo, etc. Sin embargo no fue sino hasta mediados de octubre cuando comenzaron a darse algunos nombres. Hay que tener en cuenta, que yo sepa, los músicos invitados a este magno evento lo hacen espontáneamente y sacrifican sus honorarios.
El periodista cubano José Dos Santos y Denis Delgado, a quienes tuve el honor de conocer en esta oportunidad, nos mantenían muy bien informados acerca de los asistentes y programa del Festival, así como de la hotelería. También tuvimos un breve encuentro con Rafael Bassi Director de "Jazz en Clave Caribe" de Barranquilla. Conocimos al productor de Jazz Quest, Hurricane Harry Illingworth de la Isla de Saint Thomas.
No fue sino hasta el jueves 5 cuando recibí la llamada de Jenny Bravo, Directora de Publicidad y Mercadeo de Aeropostal -Alas de Venezuela-, participándome la decisión del Presidente, de la más importante empresa de aviación comercial venezolana, mi buen amigo Nelson Ramiz, de concederme los boletos para nuestro traslado a La Habana. Este hecho ratifica una vez más la condición del señor Ramiz y de su compañía Aeropostal de apoyar la cultura en todos los aspectos.
Aunque el Festival se desarrollaría oficialmente del 11 al 15 de Diciembre, tomamos un día antes y un día después para las diligencias de acreditación, registro en el hotel y para que por sobre todas las cosas no se nos escapara nada de interés. Esto ultimo sería muy difícil, ya que el ambicioso programa del Habana Jazz Plaza 2002 preveía actuaciones de diversas estrellas del jazz, en diversas salas en un mismo horario. ¿Cómo hacíamos?. Iba acompañado de mi querida Violeta, quien siempre me ha apoyado en todas estas cosas divinas.
Así que el martes 10, justo al mediodía estábamos abordando la cómoda aeronave de Aeropostal, que nos llevaría de Maiquetía a La Habana, que por cierto estaba en los límites de su capacidad, de albergar pasajeros. En aproximación al Aeropuerto José Marti se podía advertir el mal estado del tiempo, lo que hizo tomar al capitán de la aeronave la feliz decisión de desviar el rumbo hacía Varadero.
Allí en el Aeropuerto Juan Gómez, de ese reconocido destino turístico, moderno y con mucho colorido, permanecimos por hora y media, hasta que embarcamos nuevamente y ahora sí aterrizamos en La Habana, en donde después de chequeos nos trasladamos al Hotel Vedado, que sería nuestra residencia en la gran capital durante los días festivaleros.
Cenamos en un restaurant que nos recomendaron, de los llamados "paladar", denominado "El Jinete" y de allí pasamos a conocer el Club de Jazz "La Zorra y El Cuervo" en donde por fortuna estaba actuando Peruchin Jr. Allí nos quedamos y felicitamos a Peruchin por su sobria actuación y la de su grupo, especialmente la de su joven trompetista Jorge Vistel. Magnifico arreglo y ejecución de "Summertime". Nosotros le comentamos que hemos divulgado el trabajo que hizo junto a Tata Guines y Changuito, lo que lo contento, y me manifestó su interés de venir a Venezuela. Peruchin nos entrego para su promoción su último CD "Malanga Amarilla". Eran nuestras primeras horas en La Habana y no nos podíamos quejar.
El miércoles 11 nos registramos en el Centro Internacional de Prensa, en donde se exponía la Muestra Escultórica Proyecto Oviedo y luego lo dedicamos a recorrer a pie La Habana Vieja y Centro Habana, las que resultan interesantes por su magnificas arquitecturas, varias están siendo objeto de remodelación sobre todo en el Malecón. Tomamos un taxi y la señora chofereza nos llevo a la Unión Francesa de Cuba para almorzar, fue muy agradable el rato y mejor la cocina de gourmet que degustamos.
Quedaban pocas horas para el Concierto Inaugural, que tendría por sede la Sala Amadeo Roldán, con una fastuosa fachada colonial y un interior muy cómodo, conservando algunos adornos del pasado. A las nueve de la noche, luego de una sencilla pero bonita declaración sobre el Festival y su inicio, se presento el gran maestro Chucho Valdes, Director del Festival y Presidente Vitalicio de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), que con su Cuarteto iba haciendo magnifica combinación con sus invitados. La llamaría "La Noche de Chucho" por que con el estuvieron actuando, individualmente: Kenny Barron (pianista), Roy Hargrove (flugelhorn y trompetista) recordó el grammy que gano con "crisol", Savoy Ellington (vocalistas), Taj Mahal (guitarrista), Horacio "El Negro" Hernández (baterista), Dave Samuels (vibrafonista) que ejecuto ejemplarmente "bésame mucho" y la joven promesa cubana del vibráfono Tamara Castañeda. Paralelamente se estaba celebrando en La Habana el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano y estuvieron presenciando el espectáculo: Gabriel García Márquez, Harry Belafonte y Danny Glover, entre otros. También estaba el celebre músico brasileño Edberto Gimonti, a quien estaba asignado cerrar el Festival el domingo 15. Chucho hizo remembranza a la música de Duke Ellington a su estilo; y por ultimo, unido a los tambores afrocubanos, electrificaron al público para sellar un magnifico comienzo. Cada vez que intente trasladarme a la Sala Avellaneda del Teatro Nacional, para ver a Bobby Carcassés, era frenado ya que lo que se producía en el Roldan era para no perdérselo.
El jueves 12 nos trasladamos al Hotel Nacional, obra designada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, y es que no es para menos su antigua arquitectura, los objetos que la visten, su magnifico jardín y su ubicación sobre el Malecón y el mar, le han valido los mejores elogios. Allí estaban las oficinas del Festival y nos encontramos a Kenny Barron y su gente quienes departían como en su casa
Nos trasladamos al Hotel Melia Cohiba en donde tendría lugar una rueda de prensa convocada por SGAE, con presencia de Chucho Valdés su Presidente, Pablo Sanz (Comunicación), Javier Vidal García (Delegado Xeral de Galicia) y Francisco Galindo (Secretario General), prestigiaban también la reunión Giraldo Piloto, Abe Rabade, Bobby Sanabria, Gonzalo Rubalcaba, y Danilo Pérez. El tema giro sobre el jazz latino y el consenso general fue que: "... el futuro del jazz esta en su fusión con la música latinoamericana...". En mi exposición felicite a SGAE por el sincero apoyo que vienen dando a este evento y al avance del jazz latino, y a nuestros músicos latinos por la difusión de la gran música por todo el mundo. Fue grato conseguir un compatriota, Kleyber Uribe, quien edita una revista de música latina en Toronto, Canadá, llamada "PicanteXPress".
Por cierto que el Festival estaba adornado por la cantidad de souvenirs y boletines que los organizadores obsequiaban, incluso también circulaba el afiche conmemorativo y la franela alusivos al Habana Jazz Plaza 2002.
Almorzamos en Jazz Café con un pescado de nombre "real", música cubana de antaño y unas interesantes obras escultóricas dedicadas al jazz, incluso en la entrada se observa una gran foto del precursor del jazz latino Chano Pozo.
A las 6:00 p.m. estábamos en la Sala Covarrubias en donde se presentaría el excelente baterista cubano Giraldo Piloto con Klímax, y cuyo repertorio estaría dado por el componente del CD que allí mismo estaría presentando. El jazz latino que por doquier se oía, con Piloto y sus amigos arrecio más y se gano el reconocimiento de propios y extraños. Los trompetistas Julito Padrón y Kervin Barreto estuvieron entre sus invitados y deleitaron con sus solos.
De inmediato nos trasladamos a la Sala Roldan en donde estaría presentándose en solo Kenny Barron, lo que constituyo un cambio considerable, venir del toque de una excelente banda a un extraordinario solista. Barron a quien habíamos saludado en la mañana en las terrazas del Hotel Nacional mostró el porque hoy por hoy es considerado uno de los mejores.
Regina Carter y Bobby Sanabria y Cuarteto Aché eran los señalados para la presentación en la Casa Cultura, y ambos me hicieron quedar bien a quien recomendé sendo platillo. La morena estilizada Carter es magnifica ejecutante del violín y ha realizado estupendos trabajos con músicos reconocidos como Kenny Barron y de repente aplica en Charanga, y al baterista nujorican ya lo habíamos visto recientemente en el Festival de Jazz de República Dominicana presentando su nuevo trabajo y resulto también en este un gran éxito. Bobby tiene senda destreza en la batería, pero además la acompaño con sus cantos, que bien. John Di Martino emerge como un pianista muy alegre y con carisma.
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